domingo, 7 de abril de 2013

Bipboi - Cronosoft

BIPBOI
 
Cronosoft (2009)
Programa: Rob Pearmain.
Gráficos: Rob Pearmain, Maddie, Graz.
Sonido: Rob Pearmain.
Tipo: Arcade, acción.
Memoria: 48K.
 
 

Bipboi es, seguramente, uno de los juegos menos conocidos de Cronosoft. Entre otras cosas, por ser el único lanzamiento de su autor, Rob Permain, que posteriormente desapareció de la escena, y porque tampoco fue muy publicitado ni tanto a nivel internacional ni en las webs españolas. ¿Qué podemos esperar entonces de este juego aparecido hace 4 años? Pues en un principio la idea es algo diferente a lo que se suele ver en los lanzamientos actuales de Spectrum, es decir, ni es puzzle, ni plataformas, sino un "arcade de superviviencia y recolección de ítems", al estilo de algunos videojuegos de principios de los años 80, pero analicemos el tema más en profundidad.
 
 
 
 
 
 
Pantalla de presentación, colorida y muy de dibujos animados, que pega totalmente con el juego en sí. Obra de Graz (Graham Richards), conocido miembro de los foros de WoS, y uno de los valientes detrás de Cronosoft.
 
 
 
 
 
Básicamente, la idea de Bipboi consiste en manejar a uno de los tres protagonistas de la historia por la pantalla fija de juego, sin scroll, recogiendo estrellas y evitando a los enemigos que pululan, con trayectoria fija o aleatoria, y que harán bajar nuestra barra de energía al más mínimo contacto. Vamos, una idea simple, al más puro estilo Robotron (pero sin laberintos ni muros en pantalla), por ejemplo, pero con un lavado de cara y una estética cartoon.
Bipboi tiene una temática un tanto infantil, tanto en los protagonistas, que son 3 personajes que perfectamente podrían haber salido de un capítulo de Pocoyo (debo decir que últimamente es de lo que más veo en TV!), como en la historia en sí, que consiste en tener que recoger las estrellas que han sido robadas de nuestro reino, con el objetivo de hacer desaparecer a los enemigos responsables del desaguisado.
 
 
 
 
 
 
Ese mono gatito en pantalla eres tú, rodeado de masas viscosas de colores y estrellas. Obviamente ya sabes a quién tienes que evitar, ¿¡no?! La esencia del juego está en esta pantalla, esquivar enemigos, recolectar estrellas y moverse por una pantalla fija.
 
 
 
 
El juego en sí, no está mal, técnicamente no se sitúa a una gran altura, pero cumple y se deja ver más que decentemente. Los gráficos son bastante infantiloides, aunque no están mal diseñados. Sprites grandes y monos, incluso los de los enemigos, que se mueven bien por la pantalla. Hay bastante colorido en los enemigos, aunque los fondos brillan por su ausencia, lo que le da un poco aspecto desangelado. Eso, sin embargo, contribuye a que el movimiento de los sprites en pantalla sea bastante fluido y rápido, lo que al menos consigue darle cierto dinamismo al juego en general.
 
 
 
 
 
 
El uso del color en la pantalla y los sprites está muy acorde con la sintonía general del juego.
 
 
 
 
Tambien se agradece que se hayan incluido efectos sonoros y melodía, tanto en el menú de opciones como durante el juego, y también se agradece que haya una opción para desactivarla, ya que las partidas pueden llegar a ser largas (entre otras cosas, por la baja dificultad del juego). No son grandes alardes sonoros, à la Bach de Ignacio Prini J , pero hay que alabar la intención del programador de amenizarnos el juego con algo de música. Eso si, son melodías realizadas con Beeper, no con el chip AY de 128k.
 
 
 
Probablemente lo mejor del juego sea que, una vez en acción recolectando estrellas, todo va bastante rápido, y además cada una de las pantalla se completa en escaso tiempo, lo que, en mi opinión, le viene que ni pintado al juego, ya que si los niveles hubieran sido más largos de completar, el juego habría sido algo tedioso de jugar. Es uno de los alicientes, intentar superar cada fase lo más rápido posible, ya que también existe una barra de tiempo contra la que tenemos que luchar, aparte de ir moviéndonos constantemente por la pantalla esquivando enemigos.
 
 
 
 
 
 
Los enemigos son razonablemente variados, y con movimiento igualmente variado. Al principio, nada más comenzar la partida lo mejor sera quedarnos quietos para estudiar cómo poder recolectar las estrellas de la mejor manera, observando el movimiento de los enemigos. Moverse a lo loco al principio puede costar que la barra baja rápidamente.
 
 
 
Algunos de los personajes que manejamos tiene habilidades especiales, como poder disparar, o atravesar la pantalla por un extremo y aparecer en el opuesto, al estilo Pacman. Los enemigos no disparan, sino que simplemente se mueven por la pantalla, como ya hemos dicho, con trayectorias fijas o aleatorias. Por lo general, con un mínimo de habilidad os será bastante sencillo poder evitarlos. Aparte, disponemos de una barra de energía, asi que es necesario recibir bastantes toques enemigos para perder una vida completa.
Después de todo, básicamente, lo que vas a hacer pantalla tras pantalla es esquivar enemigos, situándote en situaciones estratégicas para evitar sus trayectorias, recoger estrellas y pasar a la siguiente pantalla. La única variación se encuentra en las fases de bonus, que aparecen cada cierto número de pantallas, en las que no hay enemigos, tan solo dichas estrellas para recoger y un tiempo límite (como en el resto de las niveles, vamos), lo que las hace una perita en dulce.
 
 
 
 
 
 
En las mencionadas fases de bonus el único enemigo será la barra de tiempo, aunque no tendrás que preocuparte mucho, ya que da de sobra. ¡Probablemente el nivel más sencillo de completar en un juego de Spectrum nunca visto!
 
 
 
 
Como resultado final de todo lo comentado tenemos un juego que para los jugadores más experimentados o “serios” puede llegar a ser algo demasiado ñoño o fácil. De hecho, yo creo que este Bipboi es un juego perfecto para niños de entre 5 y 10 años, ya que tanto la temática como el desarrollo del juego propiamente, les llamará la atención bastante. Es simple, fácil, directo, tiene cierta adicción y graficos “monos” (de hecho el autor comentó que su hija le ayudó en el diseño del programa).
 
 
Para gente de ya entrada la treintena quizás no sea tan atractivo. Puede tener el aliciente de superar una determinada puntuación, o llegar al nivel 100 (aunque le juego se repite después de 40 niveles), o simplemente ponerlo para una partida rápida en emulador, de camino al trabajo. Si se hubieran introducido más detalles o variantes, la cosa pintaría más entretenida y completa. Hay que tener en cuenta que fue el primer juego que el autor lanzó, y que tenía otro a medio hacer con una mejor pinta, y de desarrollo más complejo y atractivo (llamado Pickles and Pearl, del que hay una demo jugable en WoS), que, desgraciadamente, se ha quedado inacabado.
 
 
 
 

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